Querida Emily de primero,
Te escribo desde un momento muy especial: mi última semana de carrera. Suena fuerte, ¿verdad? Ese momento que tanto esperabas con ansias, pero que ahora no tienes tantas ganas de que se haga realidad.
Estas últimas semanas han sido un cúmulo de emociones y sentimientos encontrados: Tus últimas clases con los profesores, con tus compañeros de siempre (incluso aquellos a los que no ves todos los días), los últimos días en la biblio haciendo trabajos con tus amigas, los cafés entre esos ratitos libres antes de entrar a otra clase...En fin, todo aquello que parecía que nunca iba a tener final, pero que ahora te das cuenta de que nada dura para siempre.
Probablemente ahora te sientas pequeña en la uni, insegura y sin siquiera saber cómo coger apuntes. Probablemente también estés en la terracita al sol con muchos compañeros de clase que ahora ya no están por qué han decidido cambiar su rumbo. Y es aquí donde vas a empezar a conocer a las chicas con las que ahora haces todos tus trabajos y con las que vas a crecer durante una etapa tan importante de tu vida.
Aunque no te lo creas, vas a irte a estudiar a otro lugar donde la vida universitaria es el corazón de la ciudad: Salamanca. Vas a poder vivir con tus mejores amigas durante todo un año, y vas a conocer a gente increíble que va a hacer que te des cuenta que siempre vas a encajar en un lugar donde estés destinado, y donde la amistad, el amor y el cariño están presentes. Será una de las etapas más importantes y significativas de toda la carrera, así que aprovéchala al máximo.
Ya sabes que no todo será siempre bonito. Tendrás tus más y tus menos pero lo esencial es que le des más peso a lo positivo. Pasarás por etapas en las que pensarás sin rendirte o seguir adelante, vas a pasar por alguna decepción amorosa y puede que incluso pierdas alguna amistad por el camino. Y aun así, seguirás.
Porque aquí me encuentro ahora, ya casi a punto de empezar las prácticas (en el ámbito laboral, que se que te gusta 😉), habiendo crecido más de lo que imaginaste.
Y no olvides nunca ser muy agradecida con tus padres, ya que gran parte todo esto ha sido posible gracias a ellos y a su esfuerzo por darte siempre lo mejor.
Comentarios
Publicar un comentario