Hace un par de años me vi una serie llamada Atypical. Una tarde de invierno, sin saber muy bien qué hacer, me encontré en el menú de Netflix buscando algo interesante (siempre tardo media hora en decidirme, soy muy indecisa 😅). Hasta que apareció esta serie y, tras ver el tráiler, me animé a empezarla.
Creo que cuando la vi aún estaba en mi primer año de carrera; por aquel entonces, conceptos como autismo, inclusión o diversidad todavía no estaban del todo claros en mi cabeza, y por eso me sorprendían tanto los comportamientos de Sam, el protagonista de toda esta historia.
El chico que veis en la foto es Sam, un chico de 18 años con trastorno espectro autista (TEA). Se muestra su día a día; en casa, en el instituto, con sus amigos y su familia. Pero, sobre todo, los problemas cotidianos que a causa de su trastorno se le presentan diariamente.
Los auriculares de Sam 🎧
Como podéis observar en la foto, Sam lleva unos auriculares siempre, siendo esto uno de los detalles más simbólicos de la serie. Las personas con TEA suelen tener una mayor sensibilidad a los estímulos del entorno; ruidos, luces, olores, etc. Y en su caso, son los sonidos estridentes o repentinos los que llegan a provocarle ansiedad. 🕬
Los pingüinos en atípico 🐧💙
A lo largo de la serie, se mencionará mucho a los pingüinos, y si os preguntáis por qué tiene un significado más allá de ser su animal favorito. Tan solo con pensar en ellos cuando estaba confundido o nervioso, le tranquiliza e incluso le ayudaba a comprender situaciones humanas que el no podía llegar a entender. A través de los pingüinos, Sam podía observar el mundo real; el amor entre familia, la fidelidad y sobre todo lo que el tanto buscaba; encontrar su propio lugar en el mundo y su autonomía a través de un proceso de madurez.
La indiferencia en las personas que le rodean 🙈
Durante toda la serie consigues empatizar y ponerte en el papel de Sam. No puedes evitar sentir tu parte más sensible cuando ves que se ve involucrado en situaciones de burla y aislamiento, aunque en ocasiones sea de forma más "sutil". En muchas escenas, él intenta comunicarse con otros compañeros y hablar de las cosas que más le gustan, sin embargo el recibe rechazo social o imitaciones, ya que los otros chicos se aprovechaban de su inocencia.
Y este era solo uno de sus muchos desafíos. Sam tiene dificultades para entender y expresar sus emociones, no sabe cuándo hace daño a alguien ni cómo consolarlo cuando sufre. En el instituto, no siempre recibe los apoyos necesarios, y en casa convive con una madre sobreprotectora y un padre que no logra comprenderlo.
Pero bueno… tampoco quiero hacer demasiado spoiler por si alguien se anima a verla 😉
Os lo dejo por aquí para que podáis verlo y que os "atrape" como lo hizo conmigo:
Buenísima! me encanto!
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